
Pues sí. Un airbag para la nieve. Y más concretamente para el esquí de travesía y el esquí fuera de pista.
Después de diferentes inventos para sobrevivir a una avalancha de nieve, entre los que cabe citar el sistema Avalung de Black Diamond en el que, una vez cubiertos por el alud, permite la respiración, llega un concepto nuevo que actúa antes de ser enterrado por la nieve.
Se lleva en una mochila especial que contiene el citado airbag, una botella de aire comprimido que se encarga de hincharlo y un tirador que abre la válvula de la botella de aire.
Con ello logramos un volumen a nuestro alrededor con el que, una vez producida la avalancha, podremos flotar por encima de la superficie de nieve como si de un flotador convencional se tratara o, al menos, que la nieve nos cubra lo mínimo posible.
Como este sistema inventado por Snowpulse, existe otro similar fabricado por ABS. Los dos funcionan exactamente igual. Una vez producida la avalancha, se acciona el tirador situado en una de las correas de la mochila, éste abre la válvula de la botella de aire que, en segundos, infla nuestro airbag. La ventaja del modelo de Snowpulse frente al de ABS reside en que la forma del airbag, una vez desplegado, protege nuestro cuerpo y cabeza frente al aplastamiento de la nieve que nos queda por encima en el caso de quedar enterrados completamente.
Todos los detalles en el siguiente vídeo:
