
Aunque lo de la foto de al lado pueda parecer un termómetro, fijándose atentamente en la parte inferior veremos una especie de lámpara alargada sumergida en el agua. ¿Qué es?
Después de los diferentes sistemas químicos o de filtración que se han inventado para poder utilizar el agua que nos encontramos en la naturaleza, una de las últimas soluciones es utilizar la luz que emite la citada lámpara: UV (luz ultravioleta)
SteriPen, los fabricantes, han conseguido comprimir en un formato mínimo, la tecnología para emitir esta luz ultravioleta. La ventaja de este sistema, aparte de su tamaño y peso, es que es capaz de acabar con todos los microorganismos, virus y demás elementos que pueden arruinar nuestras escapadas.
Para utilizarlo se introduce en el recipiente que contiene el agua y se aprieta el botón seleccionando en la pantalla el volumen a esterilizar (0,5 litros o 1 litro). Una vez hecho esto, se va moviendo el artilugio dentro del recipiente hasta que la pantalla nos indique que ha terminado (48 segundos para 0,5 l) y listo para beber. Cabe señalar que consta de un sensor para evitar que el aparato esté encendido cuando no está sumergido.
Los inconvenientes frente a otros sistemas son la necesidad de haber filtrado el agua previamente para eliminar los elementos en suspensión (es decir, necesita agua clara) y que no es posible tratar grandes volúmenes de agua a la vez (máximo, 1 litro) por lo que no valdrá para grandes grupos.

